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Edward Rentas: un obrero del taekwondo colegial

Edward Rentas: un obrero del taekwondo colegial

Por: Edgar X. Vargas (@evargasdeportes)

Huella Deportiva

viernes, 23 de febrero 2018

 

Mayagüez, P.R.    Para muchos, el deporte es simplemente una actividad física; para otros, el deporte es mucho más que eso. Este es el caso de Edward Rentas Ramos, entrenador de las Juanas y Tarzanes del Recinto Universitario de Mayagüez (RUM) en la Liga Atlética Interuniversitaria (LAI) de Puerto Rico.

“El taekwondo es mi vida, todo lo que he hecho en mi vida ha sido aplicado al taekwondo. Este deporte me ha ayudado a ver todas las consecuencias posibles de una acción, antes de tomar esa acción o esa decisión”, manifestó Edward en un aparte con Huella Deportiva.

Edward, criado en el barrio Puente de Jobo en Guayama, comenzó a practicar el deporte a los ocho años de edad. A los doce, obtuvo su primer cinturón negro. No es hasta los catorce años en que recibe su primer llamado patrio y comienza a formar parte de la selección nacional juvenil.

En el 2010, representa a Puerto Rico en el VIII Campeonato Mundial Juvenil en Tijuana, México. Fue aquí en dónde finalizó entre los mejores dieciséis peleadores del mundo en los -63 kilogramos.

“En cierto modo, el grupo que compitió en este torneo fue como un experimento para ver en qué nivel estaba el deporte a nivel mundial. Nos dimos cuenta de que, al compararnos con otros países, estábamos un poco atrás. Con todo y eso, me quedé a dos combates de treparme al podio y obtener una medalla para Puerto Rico”, dijo el colegial.

En el 2011, el ya miembro de la selección nacional de Puerto Rico, arribó a la Sultana del Oeste para llevar a cabo sus estudios universitarios en el RUM. De inmediato, se incorporó al colectivo de estudiantes que practicaban esta disciplina deportiva de manera recreativa.

“Al llegar al Colegio en el 2011, decidí unirme al grupo que practicaba el deporte; a pesar de que aquí el nivel competitivo no estaba al que yo estaba acostumbrado. Ante eso, Stephanie López, que para aquel entonces era la entrenadora, me pidió que la ayudara en las prácticas. Todo lo que me enseñaban en el programa nacional, lo traía para acá para tratar de elevar el nivel competitivo del colectivo”, manifestó el estudiante de agrimensura.

En una charla en el 2012 con Luis Arroyo, presidente en aquel entonces de la Federación de Taekwondo de Puerto Rico, le planteó la idea de llevar a cabo una competencia federativa interuniversitaria, con el fin de abrirle los ojos a los directivos de la LAI y que eventualmente lo reconocieran como un deporte oficial. Para este torneo, ya Edward era el entrenador en propiedad del programa. Asimismo, en esta competencia el colegial se adueñó de la medalla de oro en los -68 kilogramos.

Desde el 2014, en dónde el deporte pasó a ser reconocido como uno oficial de la LAI, las Juanas y Tarzanes han logrado dos campeonatos (2014 y 2017-18), un subcampeonato (2015) y un tercer lugar (2016) en la rama femenina; y un campeonato (2017-18) y dos terceros lugares (2014 y 2016) en los varones.

Siendo la pasada temporada, 2017-18, la primera ocasión en que se logran ambos campeonatos desde que el deporte comenzó a ser oficial para la LAI. Para Rentas, la clave fue el compañerismo y la cohesión de grupo.

“Por el Huracán María toda nuestra preparación fue alterada. Desde el principio, supe que cuando regresáramos a las clases íbamos a estar sumamente cargados en términos académicos e íbamos a estar cortos en cuanto a tiempo. Me senté con mis equipos y les planteé que independientemente de los resultados, nos disfrutáramos el año. Reduje la prácticas, a tal nivel de que hubo semanas que solo practicábamos cuatro horas semanales. Claro está, esas cuatro horas eran sumamente intensas y eran de gran provecho”, afirmó el entrenador.

“Asimismo, hubo días que los sacábamos para estudiar y enfocarnos en las notas. Una vez se acabó el semestre, y todos sacamos buenas notas, no nos quedó más nada que enfocarnos en la competencia y disfrutarnos cada combate. Gracias a Dios pudimos lograr el campeonato en ambas ramas”, añadió.

Por su parte, resaltó la ardua labor de ser un estudiante-entrenador dentro del RUM.

“El balance ha sido el reto más duro de ser un estudiante y entrenador, al mismo tiempo. De igual forma, no solo preocuparme por mis notas, si no por las de todo mi equipo es una ardua tarea. Hasta el sol de hoy, siete años después de mi nombramiento, no lo he dominado a la perfección, pero ya voy poco a poco cogiéndole el piso”, dijo Rentas.

De cara al futuro, el colegial tiene grandes aspiraciones dentro y fuera del deporte.