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Colegiales: ¡Gracias por ser parte del regreso de la dinastía!

Por William Rodríguez (william.rodriguez12@upr.edu)

Huella Deportiva

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30 de agosto de 2015

 

Mayagüez   Como bien expresó el Director de Actividades Atléticas del Recinto Universitario de Mayagüez (RUM), Ray Quiñones, y la psicóloga deportiva, Dra. Jackie Rosado, en entrevistas exclusivas para Huella Deportiva en el pasado mes de abril; uno de los factores más importantes del “regreso de la dinastía” era el motivar a la fanaticada colegial a que dijera presente y apoyara a sus respectivos estudiantes-atletas en las distintas ramas deportivas.

Durante la campaña pasada de la Liga Atlética Interuniversitaria (LAI) no tan solo vimos un Coliseo Rafael A. Mangual lleno a capacidad en la serie semifinal contra la UPR de Río Piedras en el voleibol masculino por el pase a la final; sino que también hubo un apoyo total durante la temporada regular cuando los Tarzanes se enfrentaban a los Pitirres de la Universidad del Este (UNE), los Pioneros de la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico (PUCPR), y los eternos rivales de la Liga Mangual: los Tigres de la Universidad Interamericana de San Germán (UIPR). Aunque los varones del voleibol fueron los más lejos que llegaron, la fanaticada colegial dijo de igual forma “presente” en los juegos importantes del sexteto femenino del mismo deporte y en los de ambos equipos de baloncesto. Con las Juanas, la fanaticada lloró tanto en el Coliseo Rafael Mangual, cuando se eliminaron en el voleibol frente a la INTER; como en Ponce, en la cancha de las Pioneras de la PUCPR, cuando cayeron en las semifinales de baloncesto.

Volviendo atrás un poco, en el último partido de la serie semifinal del voleibol de la LAI contra los Gallitos de la UPR de Río Piedras (UPRRP), vimos como la fanaticada colegial gritaba y aplaudía con fuerza y euforia ante cada punto que su equipo hiciera. Su efecto se veía de inmediato en la escuadra ríopiedrense, que cometía error tras error en los momentos cruciales del partido a causa del gran apoyo colegial. Las casi tres mil personas que se dieron cita en el espectáculo deportivo que se llevó a cabo en el Coliseo Rafael A. Mangual, se unieron a coro gritando como una sola voz “¡El COLEGIO!” en momentos claves del partido.

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(Foto: Luis D. Sánchez)

¿Y cómo olvidar la fanaticada gritando para que nuestra mascota, Tarzán, se comiera una gallina de hule que habían tirado por todo el Mangual? A esto se le añade actuaciones de algunos Colegiales, donde uno aparece vistiendo los colores de la UPR Rio Piedras y se le es propinada una paliza con un final estilo “RKO” de Randy Orton, que a su vez deja al ¨ríopiedrense¨ inconsciente en el piso. Cuando éste se levanta, se quita la camisa y demuestra ser Colegial. Abrazando de esta manera a su compañero, y haciéndole ¨buyas¨ al banco gallo.

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(Foto: Carlos Díaz/Prensa Rum)

Sin embargo, estos eventos no se comparan con la adrenalina y la emoción del último punto anotado de la noche. Alrededor de toda la cancha se veían los colegiales unidos por los hombros, y al último balón caer, vimos casi cien personas correr desde las gradas a la cancha para alzar a sus futuros CAAMpeones. Las camisas rojas del equipo derrotado fueron ahogadas por el mar verde que entró a cancha a celebrar con su equipo. Sin lugar a dudas, esta experiencia motivó a varios estudiantes a regresar al Mangual al inicio de la segunda mitad de la temporada LAI.

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(Foto: Luis D. Sánchez)

Cuando comienza el baloncesto de la LAI en la última semana de enero, los Colegiales viajaron hasta San Germán para ver como sus atletas comenzaban sus temporadas. Las Juanas dominaron a las Tigresas por un marcador mayor de veinte puntos, y el conjunto de los Tarzanes quería hacer lo mismo, pero en la segunda mitad los Tigres sacaron sus garras y por poco aruñan al Tarzán. En los últimos minutos, los Tigres fallaron un triple para ganar el juego y los Tarzanes ganaron por un punto en el Estadio Multideportivo Sambolín de San Germán. ¡Cómo disfrutaron los colegiales este inicio de temporada, que marcaba la segunda etapa de la LAI!

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(Foto: CarlosMiguel Rodríguez/Huella Deportiva)

Pero cabe resaltar, que la fanaticada colegial no solo está en las buenas. Cuando nuestras Juanas de baloncesto cayeron derrotadas ante las Pioneras de la PUCPR sin su capitana, Yaileen Quiñones; las dos guaguas que viajaron desde Mayagüez para apoyar el equipo Colegial se quedaron en las gradas esperando a que las Juanas salieran de los camerinos para felicitarlas y agradecerles por todo el esfuerzo brindando durante la temporada. Cualquier otra fanaticada se hubiese ido en este momento, pero así no son los Colegiales. Aunque la fanaticada Pionera le gritaban a los de camisa verde que se fueran, al estilo de Sábado Gigante, los Colegiales se quedaron en sus asientos sin moverse. No fue hasta que las Juanas salieron del camerino que los Colegiales se movieron. Las chicas fueron recibidas por los fanáticos que les dieron abrazos y cantaron a coro el histórico Alma Mater Colegial, como también el eterno cántico de “EL COLEGIO” seguido de cinco aplausos corridos. Esto fue de gran impacto para las jugadoras, causándole a su vez gran emoción y sentimiento, ya que les demostraba una vez más que tienen una fanaticada que las apoya en cada victoria y derrota. Todas, desde la jugadora más joven hasta la más veterana lloraron de emoción al escuchar su fanaticada apoyándolas en esta derrota. Ya a este punto, la fanaticada Pionera se había marchado y solo quedaban las jugadoras de la Católica viendo todo lo que sucedía en su cancha; estupefactas al ver la lealtad Colegial. Como punto final, vimos como la Dra. Jackie Rosado agradeció a la fanaticada e indicó que ¨de esto se trata ser Colegial: estar ahí en las buenas y en las malas¨. Pero el deleite de los Colegiales no terminó ahí, para esta fecha todavía quedaba el tan esperado fin de competencias de la LAI en Ponce, las famosas Justas Interuniversitarias.

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(Gabriel González/ Huella Deportiva)

Cuando llegó el momento de apoyar a los atletas en Ponce el fanático colegial llegó en masas y se apoderó de las gradas, y con cada medalla que ganaban gritaban con alegría y orgullo. Más allá que unos simples fanáticos, los colegiales que asistieron a los juegos y a las Justas, se convirtieron en piezas claves a la hora de motivar a nuestros atletas a luchar por grandes resultados. Así pudimos llevarnos la plata en el fútbol femenino en una reñida final frente a la Inter, como tambien la Copa Global Femenino, varias medallas de oro, plata y bronce, y al igual que varios CAAMpeonatos. Una vez más se demostró que el colegial apoya en las buenas y en las malas, recibiendo con orgullo a sus atletas cada vez que triunfan o caen, y recordándoles siempre que estarán detrás de ellos pase lo que pase.

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(Foto: Edgar X. Vargas/ Huella Deportiva)